Otra vez el arroyo "Don Juan" se lleva una vida en la ciudad de Barranquilla, esta vez, a la inusitada violencia que adquieren los arroyos, se sumó la imprudencia teñida de ingenuidad por la limitada cultura ciudadana frente a la fatalidad y el seguro riesgo que representan las escorrentías.
En la tarde del 5 de noviembre del 2008, Andrés Elías García Hernández, quien disfrutaba de un baño pluvial en compañía de su mascota, perdió la vida por intentar rescatarla del cauce del peligroso arroyo, en un sector aledaño al parque del Estadio Metropolitano.
Un siniestro más que exige insistir en la urgente necesidad de fortalecer los niveles de conciencia ciudadana adecuados para preservar la existencia frente a la amenaza y riesgo que constituyen las corrientes pluviales.
Construya un jardín de lluvia. Un jardín de lluvia es un jardín, plantado en una ligera depresión en el suelo, que recoge el agua y le permite penetrar poco a poco en el suelo.

Los jardines de lluvia vienen en muchos tamaños y se suelen construir sobre una pendiente o en cualquier lugar donde el agua fluye naturalmente.
No estacione su vehículo en el cauce de un arroyo, casi todos los autos flotan en arroyos de 60 cm de profundidad.
Leer Más...No permita que los niños jueguen en los arroyos, sólo se requiere una corriente rápida y 15 cm de profundidad, para ser derribado.
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