De acuerdo con el "Estudio de Drenaje Urbano para Barranquilla" adelantado por la Agencia de Cooperación Internacional de la Misión Japonesa (JICA) en 1987, la ciudad de Barranquilla y su área metropolitana tienen alrededor de 23 corrientes pluviales con una extensión aproximada de 64 kilómetros.
Según el estudio, el arroyo de mayor longitud es el Don Juan con siete kilómetros. El que tiene mayor cuenca hidrográfica es el arroyo "Rebolo" con setecientas cinco hectáreas. El de mayor pendiente, "Siape" con 2.6 por ciento. El que mayor número de interferencias ocasiona a los sectores comerciales e industriales, es el arroyo de "Coltabaco". El de mayor velocidad, "Siape", con 6,6 metros por segundo, y el de mayor caudal, "Rebolo", con ciento cincuenta y nueve metros cúbicos por segundo.
Use el agua que drena de su techo. Un techo de 1.000 pies cuadrados puede producir más de 600 galones de escurrimiento por cada pulgada de lluvia que cae en él.

En lugar de permitir que el agua vaya directamente al alcantarillado o corra hacia la calle, dirija sus desagües hacia un área con vegetación, como su jardín o césped. Retrasar la llegada de agua a la calle es un paso importante para reducir el escurrimiento y disminuir el caudal de los arroyos.