La inexistencia de un alcantarillado pluvial, el régimen de lluvias predominantes, las condiciones topográficas y geomorfológicas de la ciudad, la cultura e idiosincrasia de la gente y un acelerado desarrollo urbano sin planificación, son algunos de los factores involucrados en el incremento de los volúmenes de escorrentía en la ciudad de Barranquilla.
Crecimiento no planificado. Esta relacionado con el fenómeno de las migraciones que afecta los núcleos urbanos. Las menores oportunidades de trabajo y educación, el acceso a los centros de salud, la baja productividad y la violencia en los campos son entre otros, los factores que impulsan las migraciones, y cuya rata excede con mucho la capacidad de las ciudades de ofrecer una infraestructura adecuada, debidamente planificada, con cobertura de servicios básicos y que finalmente se traduce en la ocupación indiscriminada de sectores de alto riesgo, que en el caso de la ciudad de Barranquilla, bien puede ser a las orillas de los arroyos de la zona Sur - Occidental o en las zonas de alta pendiente de la misma vertiente.
Cultura e idiosincrasia. Cuando una ciudad ha crecido sin un sistema de alcantarillado pluvial, la comunidad espera que algún día exista, y mientras tanto se acomoda a esta circunstancia, modificando sus hábitos. Cuando la comunidad ha tenido un deficiente sistema de recolección de basuras y ha encontrado que los arroyos son una opción que les permite solucionar su problema, así sea trasladando el problema a otro lugar, se crea un hábito que incrementa la problemática de los arroyos.
Condiciones pluviométricas. Las características de las tormentas que caen sobre la ciudad, de gran intensidad y corta duración, conjuntamente con el cambio en el uso del suelo en la ciudad, el cual incrementó las áreas impermeables y facilita la concentración de las aguas, generan crecientes de gran magnitud, que tienen un gran poder de arrastre y destrucción.
Condiciones topográficas.Adicional a lo anterior, el relieve de la ciudad, el cual presenta una pendiente relativamente alta cerca a la divisoria de aguas entre la vertiente del río Magdalena y la del arroyo León, es un factor que combinado con los anteriores incide en disminuir los tiempos de concentración y en el aumento de los caudales máximos.
Condiciones geomorfológicas y características de los suelos. Las tormentas generan crecientes con grandes velocidades que al discurrir sobre terrenos altamente erosionables, arrastran gran cantidad de material que es depositado en la parte baja de la ciudad, cerca al río Magdalena, o en las zonas de inundación del arroyo León.
Los factores antes mencionados contribuyen a la formación de las crecientes conocidas con el nombre de “arroyos” y a las inundaciones en algunos sectores de la ciudad. Veamos un resumen de estos factores y otros elementos relacionados:
Use el agua que drena de su techo. Un techo de 1.000 pies cuadrados puede producir más de 600 galones de escurrimiento por cada pulgada de lluvia que cae en él.

En lugar de permitir que el agua vaya directamente al alcantarillado o corra hacia la calle, dirija sus desagües hacia un área con vegetación, como su jardín o césped. Retrasar la llegada de agua a la calle es un paso importante para reducir el escurrimiento y disminuir el caudal de los arroyos.