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El arroyo Don
Juan
Por: Lic. María Lourdes Caballero
Música de fondo
(Joven elegante,
camina muy airoso – vestido entero, sombrero, cigarro)
(Se apaga la música y
se escuchan truenos)
Arroyo: Hola amigos ¿Saben quién es este elegante e ilustre
caballero?
(Se muestra él
mismo). Pues nada más y nada menos que Don Juan. Oigan bien “Don Juan”.
Soy el terror de muchos habitantes de Barranquilla. Nací en Galapa;
tengo una longitud de 7 kilómetros aproximadamente.
Atravieso tramos
rurales y urbanos. Mi cauce sirve de límite natural entre la capital del
atlántico y el municipio de Soledad. Recorro varias comunas y muchos
barrios en sentido occidente-oriente, para desembocar en Brisas del Río,
a orillas del Río Magdalena.
Soy famoso por el fuerte caudal
y la gran masa de sedimentos que arrastro durante la temporada invernal.
Mi fuerte pendiente y los aportes que recibo de un gran número de
arroyos menores me convierten en uno de los más peligrosos de la ciudad.
(Se oyen fuertes
truenos)
Arroyo: Escuchen esos truenos. Hoy será un gran día para mí.
Verán lo que soy capaz de hacer.
(Truenos)
Arroyo: Antes de que venga la lluvia les contaré algo: Con
el transcurso de los años han transformado mi aspecto; algunas de mis
partes son agradables debido a la humedad que mantengo con plantas
ornamentales y frutales que mejoran mi apariencia (El arroyo señala las
fotos del Estadio metropolitano).
En cercanías de este
entorno arquitectónico, que aglutina a todas las clases sociales, miren
como me quieren los habitantes. Si no hubieran arreglado mi apariencia
aquí no nos visitarían los cachacos, brasileros y argentinos, ya que con
el fétido olor, la nariz se taparían.
(Se escuchan truenos
más fuertes)
Arroyo: ¡Eso, que suenen y más fuertes! Que venga la lluvia;
hoy me divertiré y ustedes también Ja, ja, ja. Con este aguacero
arrasaré todo lo que encuentre.
(Truenos)
Con los desastres que
hoy cause me tomarán fotos para publicarlas en El Heraldo y también
saldré en el noticiero de Telecaribe. Hoy muchos habitantes sufrirán y
llorarán.
Lo mismo que ha
ocurrido antes, Sin electrodomésticos se quedarán, Ja, ja, ja. ¡qué
divertido será! Iré a prepararme para sacar a flote toda la fuerza.
(Desaparece el
arroyo)
Señora María:
Mijo, mira ese tiempo que viene allá. Será un gran aguacero y seguiremos
con nuestro sufrimiento, ve preparando los sacos de arena para evitar
que el arroyo se lleve la casita.
(El Sr. Sale
colocando bolsas de arena).
Arroyo: Míralos como corren. Ja, ja, ja, no se imaginan lo
que les espera.
(Sale del escenario.
Truenos se inicia la lluvia).
Joven: Mami, ya empezó a llover. Rueda la nevera y el
televisor preparémonos a recoger todas las sillas del comedor.
(Sale coro de niñas
cantando)
Que llueva, que
llueva la virgen de la cueva,
los pajaritos cantan
la luna se levanta,
que sí que no que
caiga un chaparrón.
(Sale una anciana con
bastón corriendo)
Anciana:
Ya viene el arroyo
Vamos a aprovechar
tiren al morrocoyo
que ya no quiere
marchar.
Busquen mi vasenilla
que muy llena ya está
que llegue hasta el
final de Barranquilla
y ya hasta asco me
da.
(Se colocan cartulinas que simulan el arroyo,
2 jóvenes tiran
objetos, morrocoy, vasenilla, etc.)
De repente todo en
silencio. Música de fondo.
Lluvia hermosa y
divina
que formas grandes
arroyos
y hasta basuras
traes.
Peligroso eres
peligroso
Porque quieres
destruir
Lo que al frente tuyo
está
Pero lo evitaremos
con mucha solidaridad.
Peligroso eres de
verdad
Y arrasas todo sin
piedad
A los niños no hay
que dejar acercar
Porque con furia te
los puedes llevar.
Basuras a ti no hay
que arrojar
Para luego desastres
no lamentar.
(Sonido de la
lluvia, fuertes truenos)
Coro de niños
Que llueva, que
llueva la virgen de la cueva,
los pajaritos cantan
la luna se levanta,
que sí que no que
caiga un chaparrón.
Señora María:
Trae el colchón viejo que está en el patio. Tiren todos los checheres
viejos que ya el arroyo viene. Helena trae las bolsas de basura que
están en el callejón.
(Helena arroja las
bolsas negras de basura. Sale el grupo cantando y Helena se hace que no
es con ella)
La propia Helenita
Se iba pa´l arroyo
(Don Juan)
A tirar la basurita
Se la pilla la vecina
Con las manos en la
masa.
Se crecía la
corriente
Y la gente preocupada
Helenita se soyaba
Y eso era:
Bota que bota y bota
(bis)
Ya se lleva el
colchón
El arroyo y el
televisor or-or
Bota que bota y bota
(bis)
(El arroyo con todo
lo arrojado se mueve mucho
y de repente se
levanta el arroyo No. 2)
(Sucio, con basura
adherida a su ropa, despelucado, etc)
Arroyo No. 2:
¡Qué lastima, soy fehaciente! Parezco un loco nuevo recogiendo basura.
He quedado triste y acongojado. Mírenlos (Señala a los habitantes)
ellos son los culpables de mí estado lamentable (llorando, triste),
no tienen consideración de mí. Aquí llevo animales en descomposición,
residuos orgánicos e inorgánicos proliferando, grandes insectos,
roedores, contaminación ambiental. Recojo las aguas negras, los
residuos sólidos y los desechos de las urbanizaciones apostadas
alrededor de mis riberas.
Así quedo después de
un aguacero. ¡Oh, que estado tan lamentable!
(Se muestra fotos del
arroyo cuando pasa por el Barrio Galán)
Mírenme aquí
Cuando paso por Galán
Si te acercas a mí
Tristes sorpresas te
darán.
Este sector es muy
peligroso
Y si me quieres
visitar
Los ladrones y
viciosos
Te podrán atracar.
Arroyo No. 2:
A José Antonio Galán
Lo acompañó gente con
ideales
Y a mi sólo me han
dejado
Repleto de basurales.
Llegando a la calle
30
Me convierto en un
desafío
Para los buses y
busetas
Soy un zipote río.
En este punto tan
crítico
Muchas fotos me han
tomado
Hasta Caiaffa el
político
De aquí corrió
asustado.
(Y ni más volvió)
(Mostrar foto)
Cruzando Simón
Bolívar
Me encuentro
canalizado
Gracias a una
administración
Ocurrida en tiempos
pasados.
Me da mucha tristeza
Porque estoy
contaminado
Por residuos de
muchas empresas
Mis aguas han
deteriorado.
Al finalizar mi
recorrido
A orillas del
Magdalena
Un colegio ha venido
Impulsando cosas
buenas.
Se llama Marco Fidel
El colegio que se ha
interesado
Que hasta una página
web
En la Internet me ha
creado.
En la temporada
invernal
Muchos son los
barrios inundados
Soy un fenómeno
natural
Que deja cientos de
damnificados.
Mi caudal aumenta
cada año
Por el crecimiento
desordenado
Mi turbulencia hace
mucho daño
Y he dejado muchos
ahogados.
Conserva la
vegetación
Y no arrojes basura a
mi lecho
Si cruzarme es tu
intención
Al Magdalena irás
derecho.
Evita el empozamiento
De las aguas
residuales
Ayuda en el
mantenimiento
De los cauces
naturales
El proceso de
urbanización
Aumenta la
escorrentía
La falta de
vegetación
Se incrementa cada
día.
Lectura Final
Si la ciudad sigue
creciendo de manera desordenada
Si los urbanizadores
no prevén el cambio de uso del suelo de acuerdo con las Normas del Plan
de Ordenamiento Territorial,
si no construyen
drenajes artificiales
para que las
precipitaciones intensas no superen
la capacidad de
absorción del suelo,
la historia de
desaparecidos y de emergencias será cada año la misma.
¡No basta canalizar!
Es necesario desarrollar acciones para el control y vigilancia de nuevos
asentamientos y el control a la construcción o remodelación sin el
cumplimiento de las normas urbanísticas.
Hay que atender el
crecimiento desmedido
que se manifiesta en
expansión sin planeación,
en urbanizaciones
piratas, cinturones de miseria
y servicios públicos
insuficientes.
De lo contrario, la
madre naturaleza seguirá pasando factura
por alterar en tan
poco tiempo,
lo que ella tardó
millones de años en modelar.
Personajes
Arroyo No.
Señora María
Esposo de María
Joven No 1
Anciana.
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