Existen cuatro procesos fundamentales involucrados
en la generación de contaminación difusa aportada por las aguas
lluvias urbanas:
Lavado Atmosférico:
La lluvia lava y arrastra
las partículas y contaminantes suspendidos en la atmósfera. Este
proceso de lavado hace que las aguas lluvias que precipitan sobre
las grandes ciudades puedan llegar al suelo con una cantidad no
despreciable de contaminación
Acumulación Superficial:
Durante los períodos
secos la superficie urbana se comporta como un gran recipiente de
residuos, basura, polvo y suciedad proveniente de las más diversas
fuentes, tales como la deposición atmosférica, la basura arrojada,
el deterioro de la infraestructura urbana, las emisiones de aceites
y gasolinas de los automóviles, residuos vegetales de ferias libres
y hojas durante el otoño. Todo el material que no es removido por
los programas de limpieza y lavado de calles es finalmente
arrastrado por el escurrimiento de las aguas lluvias hacia los
medios acuáticos receptores. I
Lavado Superficial:
La lluvia al caer sobre
las superficies urbanas impermeables produce un intenso
escurrimiento superficial que lava las mismas superficies y arrastra
los contaminantes previamente acumulados en ella hacia los medios
acuáticos receptores. Diferentes tipos de superficies urbanas pueden
producir distintos tipos de contaminación.
Por ejemplo, los techos pueden ser una importante
fuente de zinc, así como los estacionamientos y autopistas pueden
ser una fuente considerable de hidrocarburos y metales pesados.
Debido a las características propias del proceso de lavado
superficial, el escurrimiento de la primera parte de las tormentas
puede ser significativamente más contaminante que el escurrimiento
final. Este fenómeno se conoce como lavado inicial y
se debe a que la mayor parte de los contaminantes acumulados en la
superficie urbana son rápidamente lavados al comenzar la lluvia.
También las primeras lluvias de la temporada suelen ser más
contaminadas que el resto debido a que las ha precedido un extenso
tiempo seco en el cual se han acumulado los contaminantes.
Erosión:
La lluvia al caer sobre superficies permeables sin protección
vegetal, erosiona el terreno natural produciendo una gran cantidad
de sedimentos que son arrastrados aguas abajo. La erosión urbana
genera problemas de pérdida de suelo y problemas de sedimentación y colmatación de los sistemas de
drenaje, juega además, un papel muy importante en el aporte de
contaminantes por el mal estado las calles, veredas y jardines, y
por la existencia de sitios en construcción y terrenos desnudos.